Muchas veces usamos las palabras sin pensar que éstas pueden ayudarnos o en cambio sabotear nuestros esfuerzos para convencer a alguien o a nosotros mismos.

Las estructuras de las frases que utilizamos tienen más importancia de lo que pensamos.

En este artículo vamos a presentar algunos ejemplos básicos del uso correcto de algunas de las palabras mágicas.

El arte de convencer – La negación

¡No pienses en azul! – ¿qué ha pasado? Te he dicho que no pienses en azul, pero tú seguramente lo has hecho.

Así es como funciona la mente subconsciente. Ella es la responsable de proyectar en tu cabeza las imágenes, las películas. Ella hace que puedas imaginarte los sonidos, que en tu cabeza hable una voz interna.

La subconsciencia funciona de otra manera. Es más simple que los pensamientos conscientes, porque tiene que ocuparse de muchas más cosas.

La subconsciencia no entiende de negaciones.

Es simple. Para saber sobre qué tienes que no pensar primero tienes que saber que es. Primero tienes que ver el color azul para saber que no tienes que pensar sobre él.

decir no

Cómo persuadir con la negación

Solo algunas personas saben de verdad cuanta fuerza puede tener la corta palabra “NO”.

Esta regla funciona también en caso de sentimientos. Pongamos como ejemplo una frase. Imagínate que tu pareja llega a casa y dice:

“No te pongas nervioso, solo quiero que sepas una cosa”

Seguro que lo primero que hará tu cuerpo es recordar el estado de nerviosismo, y después veremos si es tan fácil que tu cuerpo lo olvide.

Lo mismo pasaba cuando la DGT decidió poner en los carteles luminosos:

No fumes al volante

Muchos de los fumadores decían que al verlo lo primero que hacían era buscar un cigarro pensando “Hasta ahora no lo pensé pero ahora me doy cuenta que me gustaría fumar un cigarro”.

Otro ejemplo puede estar relacionado también con experiencias auditivas. Como por ejemplo:

No pienses, bajo ningún concepto en la voz de tu jefe.

Psicología para convencer

Nuestro cerebro está formado por dos partes integrales. La parte consciente y la parte inconsciente. Nosotros nos interesaremos más por la segunda parte.

La inconsciencia es un sitio donde guardamos las habilidades bien aprendidas – nivel de la competencia inconsciente. Es responsable de reaccionar rápidamente, es decir que por ejemplo mientras conducimos el coche metes las marchas, aprietas el embrague o el freno de forma automática.

Sin pensar sobre lo que haces. Simplemente reaccionas a la realidad que te rodea. Señales de tráfico, situación en la carretera.

¿Recuerdas cómo era cuando aprendías en la autoescuela? Cómo tuviste que concentrarte para hacer todo bien y ahora los pies y manos hacen todo esto solas.

Esta parte del cerebro es responsable también de nuestros conocimientos de idioma materno. La subconsciencia hace que no pienses si tienes que usar ahora un verbo, cómo usar las reglas de gramática.

Cada persona que aprendió algún día un idioma sabe qué complejo es hablar bien en otro idioma y cuánto tiempo hay que dedicar para hablarlo. Sin embargo, habla en su idioma materno sin pensar en nivel consciente sobre su gramática.

Esta parte de cerebro es la más antigua en sentido evolutivo, es también un instrumento que trasforma las palabras que oyes o lees en las imágenes o estados emocionales.

Sin embargo entiende solo un lenguaje muy simple, por ejemplo no entiende ni sabe trasformar las negaciones. Por lo tanto en la frase “No pienses en azul” primero tiene que encontrar la representación de azul para después de alguna manera negarlo.

Diciéndolo de otra manera no tiene mayor importancia si dices “no pienses en azul” o “piensa en azul” porque en el nivel subconsciente es la misma orden.

convencer a los demas

¿Cómo funciona la comunicación persuasiva?

En estos ejemplos podemos ver cómo la gente sabotea a sus propias ideas usando la palabra “no” inadecuadamente. Veamos las siguientes frases

  • No olvides comprar el pan.
  • No hagas esto.
  • No te preocupes por esto.
  • No tengas miedo del dentista, esto no dolerá.
  • No te rías.

Estas frases tendrán el efecto inverso, deberíamos más bien pronunciarlo de la siguiente manera

  • Recuerda comprar el pan.
  • Deja de hacerlo.
  • Estate tranquilo, saldrá bien.
  • Estate serio.

En este caso la mente recibe una instrucción clara y precisa, intención de la persona que formula estas frases es coherente con la forma en la que lo entiende el cerebro que hace que con gran probabilidad las instrucciones se cumplan.

Sin embargo, no es cuestión de no usar la palabra “no”, como dicen en varios cursos de vendedores. Todo lo contrario. La cuestión es saber cómo usarla para que nos ayude.

En el siguiente video te mostramos más información sobre la técnica de la negación: